Creyendo que era una broma, un truco de ontología al que nos quería someter y de mala fe tratando de jugar a la eternidad; con los pasos paralizados al descubrir lo propio de la mortalidad: mi muerte con su muerte.
El truco de la vida es de lo más sencillo que nos podamos imaginar. Hoy, Carmen superó la prueba y nos dejó la tarea de encontrar ese truco al que ella sabiamente jugaba con cafeína sobre la mesa.
Sacó el as bajo la manga que escondía y no nos dejo de sorprender. "La vida hay que soltarla de un sopetón", nos decía, y así, ella lo hizo, sin dejarnos tiempo de empezar lo que nunca terminamos. Su corazón en un sueño profundo murió para vivir en el de nosotros y hoy es día de festejar lo que ella nos enseño a vivir.
Sacó el as bajo la manga que escondía y no nos dejo de sorprender. "La vida hay que soltarla de un sopetón", nos decía, y así, ella lo hizo, sin dejarnos tiempo de empezar lo que nunca terminamos. Su corazón en un sueño profundo murió para vivir en el de nosotros y hoy es día de festejar lo que ella nos enseño a vivir.